Me mamé de Uribe

En días recientes hemos visto como el debate político en Colombia sigue cayendo en niveles inimaginables. El episodio más nuevo tiene que ver con el debate entre el senador Álvaro Uribe y el humorista Daniel Samper Ospina.

En resumen, y como todos conocieron, el “ilustre” senador señaló a Samper de ser un violador de niños, así sin más, y como suele ser su modus operandi, sin pruebas, sin argumentos, sabiéndose intocable y por encima de la ley.

Sus borregos de siempre corrieron a repetir el mensaje, y en los días siguientes salieron a defender lo indefendible en los medios de comunicación y en sus cuentas de redes sociales. La modalidad no es nueva, pero esta vez pasó los límites cuando un expresidente de la República acusa a uno de sus críticos de violar niños. Realmente, se pasó de la raya, y bien lejos.

El uribismo carroñero publicó todo tipo de mensajes, memes, y justificaciones tan absurdas para semejante acusación, que no pude encontrar un sentimiento distinto al asco para describir lo que me producía este actuar.

Con todo lo que se dijo de un lado y del otro en la última semana, concluí que lo mejor que le podría pasar a este país es “desuribizar” la política. Álvaro Uribe Vélez es un personaje nefasto para el país.

No puede ser que la mitad de la agenda política nacional gire en torno a un ser tan vil y despreciable, que acude a la mentira, al engaño y a la desinformación para lograr satisfacer su ego y calmar el dolor que le produce la envidia que le tiene al presidente Santos, porque este último sí pudo acabar con la guerrilla de las FARC.

Y menos puede ser que existan tantas personas que le sigan el juego, ya sea por ciegas, ignorantes, o simplemente buscando algún favor político. Las justificaciones que dan a las actuaciones de su líder son inverosímiles. Hasta se llegó a leer que “como Samper habló mal de Antioquia, entonces hay que caerle”… ¡Por favor!

La política colombiana ha caído en niveles de bajeza impensables hace unos años por culpa de Uribe. El debate político decente desapareció, pues se impuso la premisa de “el fin justifica los medios” gracias al uribismo.

Basta con entrar a la cuenta de Twitter del senador Uribe para darse cuenta de lo que tiene en la cabeza: odio, envidia, rabia. Sus mensajes nunca manifiestan algo diferente a lo negativo. Incluso durante el discurso de apertura del Congreso, encontró la forma de redactar de manera negativa una gran tendencia a la baja en el número de homicidios. Este señor no es capaz de reconocer lo positivo en los demás.

Para el senador y sus súbditos, sólo importa él. Nada más. Y con esa premisa les importa cinco llevarse al mundo entero por delante.

Personalmente, me mamé de Uribe. Sólo espero que la justicia colombiana algún día le haga pagar por todo lo que tiene tras de sí. Otros países de América Latina ya nos están dando ejemplo.

  • Twitter

0 Comentarios

Ingresa su mensaje

Dejanos su comentario..


Quiénes somos?

Bajolamanga es un medio de opinión informal y alternativo que invoca las palabras para detallar, a la luz de quien escribe, la caracterización de una situación particular que el columnista retrata.

Y así de diversas como son las palabras y las opiniones, así nos proyectamos nosotros, con una única consigna y afiliación: la de la pluralidad, la que permite hablar, debatir y construir a partir de la diferencia y el respeto.

Publicidad
image description
Suscríbete

Recibe nuestras columnas más visitadas del último mes y mantente informado de nuestros eventos proporcionándonos los siguientes datos.